Ginecología, Sexología, Uncategorized, Vaginismo

Conociendo la VULVA

Vulvas únicas y diferentes

Todas las vulvas son diferentes y únicas, como lo somos todas las mujeres.

La vulva es la parte externa del aparato genital femenino, todo lo que generalmente está en contacto con nuestra ropa interior. Consiste en una estructura en forma de diamante que se limita anteriormente por el pubis y posteriormente por el ano. Aunque solemos llamarle de forma general vagina, en realidad la vagina es un tubo flexible que conecta el útero (matriz) con la vulva. La vulva está compuesta por el monte de venus, los labios mayores, los labios menores, el clítoris, la uretra (orificio de salida de la orina) y el introito o entrada de la vagina.

No existe un estándar “normal” en la apariencia de la vulva, el tamaño, forma y coloración, en especial de los labios, puede variar de forma notable de mujer a mujer y en una misma mujer a lo largo de su vida.

La vulva presenta cambios durante todo el ciclo vital femenino y responde de manera importante a los niveles de hormonas en la sangre.

Cuando la mujer llega a la pubertad, se genera un aumento en los niveles de hormonas sexuales (estrógenos y andrógenos), los cuales tienen la capacidad de generar cambios físicos a nivel genital, estos son los que conocemos como desarrollo sexual y que dan lugar a la aparición del vello púbico, crecimiento de los labios y clítoris, aumento de la rugosidad de la piel, acumulación de grasa en los labios y monte de venus, también cambio de coloración de la piel (tomando un tono mas oscuro).

Durante los ciclos menstruales ocurren cambios menos notorios de forma externa, pero puede cambiar el pH de la zona y la lubricación. Durante la menopausia, la disminución de las hormonas genera aclaramiento del vello púbico, el cual se hace menos prominente y abundante, la piel pierde elasticidad y se torna flácida, además, que se pierde tejido adiposo, por lo cual los labios se ven mas delgados y el monte de venus pierde volumen.

Flujo vaginal:

Después de la pubertad es normal la secreción de un flujo vaginal transparente, blanquecino o amarillento escaso que puede traspasar a la ropa interior. El flujo cambia a lo largo de todo el ciclo menstrual de textura y color y tiene un olor característico que debes aprender a reconocer. Bajo ninguna circunstancia será normal el olor a pescado o podrido. Es indispensable aprender cómo se ve de forma normal para reconocer de forma temprana la presencia de infecciones u otras alteraciones.

Durante la excitación sexual la vagina suele tornarse más húmeda como parte de los cambios normales al producir un lubricante natural transparente y viscoso.

Higiene genital

La higiene intima forma parte del proceso de autocuidado de la salud. Su aprendizaje se ha realizado históricamente por la enseñanza de las madres a sus hijas o de persona a persona y está rodeada de muchos mitos y enseñanzas erróneas.

La cercanía de los genitales con la región anal expone a la vulva y la vagina al contacto con microorganismos intestinales que pueden generar la aparición de infecciones de la vulva.  La adecuada higiene genital tiene como fin realizar una limpieza, conservando el ph y los microorganismos protectores normales de la vulva y la vagina.

EL aseo que se realiza de forma muy frecuente o con productos agresivos remueve la capa que protege la vulva contra procesos inflamatorios que se pueden ocasionar por trauma, infecciones, irritantes, ropa interior, entre otros.

La piel de la vulva no es igual a la piel del resto del cuerpo, es mucho mas susceptible a todo tipo de irritantes y daños. Durante la menopausia, el posparto, la obesidad y uso de ciertos medicamentos, la piel puede hacerse más sensible y susceptible a ser dañada.

Recomendaciones para el cuidado de la vulva

Higiene de la vagina
  • Realizar cambio de ropa interior diario
  • Usar detergentes suaves para lavar la ropa interior y enjuagar muy bien
  • No utilizar todo el tiempo ropa ajustada
  • Llevar ropa interior de algodón puro
  • Dormir sin ropa interior
  • Lavar la vulva con abundante agua, sin uso de jabones. En caso de utilizar alguno, buscar uno diseñado para la zona vulvar, con un ph similar. No utilizar jabones comunes
  • Nunca introducir jabones ni otros limpiadores dentro de tu vagina
  • Enjuagar siempre con agua fría
  • No utilizar esponjas
  • Secar con una toalla con palmaditas sin frotar
  • No utilizar lociones o desodorantes
  • No utilizar duchas vaginales
  • La salud vulvar y el mantenimiento del ph está directamente relacionado con el bienestar, la satisfacción sexual y la ausencia de enfermedades genitales.  

¿Y sobre el uso de protectores diarios?

El uso de protectores es bastante popular en la actualidad entre las mujeres en edad reproductiva, generalmente con el propósito de mantener la ropa interior seca y limpia. Sin embargo, pocas conocen las implicaciones que pueden traer para la salud genital y el medio ambiente.

El uso de protectores diarios desechables está asociado en gran medida a infecciones, inflamación, aumento del flujo vaginal e irritación de la vulva y la vagina.  Esto se debe principalmente a que impiden la transpiración normal de la zona permitiendo la acumulación de orina, eses y demás secreciones, aumentando la temperatura y la humedad local. Todo esto hace más factible el crecimiento de bacterias y hongos, sin mencionar que muchas mujeres son alérgicas a los componentes propios de dichos implementos. 

Mi recomendación es no usar protectores diarios. En caso de que alguna mujer desea usarlos recomiendo el uso de protectores de tela en algodón o uso de desechables con un cambio de 3 veces al día.

Cuida tu vulva

Para finalizar….

Te invito a que tomes un espejo de mano y te acuestes desnuda en una cama, ponlo a una distancia que te permita ver de forma cómoda toda tu zona vulvar. Identifica todas sus partes, su color, su textura, su humedad. Reconoce su lubricación normal, su olor, su color y su textura. Puedes hacerlo varias veces al mes para identificar los cambios que tiene durante el ciclo menstrual.

Conocernos es el primer paso para empoderarnos y responsabilizarnos de nuestro cuerpo.

Publicaciones Relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *